jueves, 15 de diciembre de 2022

Dios está contigo

¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes! Porque el  Señor tu Dios te acompañará dondequiera que vayas.

(Josué 1:9)


Esa fue la palabra de ánimo que Dios dio a Josué cuando el pueblo de Israel estaba listo para entrar en la tierra prometida. Después de la muerte de Moisés, Josué era el nuevo responsable de llevar a los israelitas hasta su territorio prometido. Era natural que Josué se sintiera temeroso y solo al frente de millares de personas, sin la compañía de su gran líder.


Con los grandes desafíos que tenía por delante y las batallas para conquistar Canaán, humanamente hablando era de esperar que Josué necesitara recibir instrucciones para la guerra, estrategias militares o entrenamiento para atacar fortalezas. Pero no. Josué recibió lo que necesitaba de verdad: valor, la fortaleza de Dios y la certeza de que el Señor estaría siempre con él.


¡Así de grande son el valor y la fuerza que nosotros también podemos sentir! El Dios creador de todo el universo está a nuestro lado y nos ayuda en nuestras luchas diarias.


Con Jesús en tu vida puedes tener esta seguridad y no te sentirás solo jamás. Él está contigo dondequiera que estés.


¿Qué es lo que más necesitas hoy?

Cree que lo que más necesitas es la presencia de Dios contigo.

Si te sientes con temor frente a alguna lucha, cree que Dios está de tu lado.

Ora al Señor, confíale tu vida y todos tus proyectos.

Busca la orientación de Dios a través de la Biblia. Lee, medita y cree.


Llena tu corazón de fe y seguridad.


Confía en el Señor y él te ayudará en tus luchas diarias.

lunes, 5 de diciembre de 2022

Los planes de Dios son más grandes que los tuyos

Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; ¡más altos que los cielos sobre la tierra!

(Isaías 55:9)


Muchas veces no comprendemos por qué suceden ciertas cosas en la vida. No siempre conseguimos percibir el cuadro completo con todos los detalles del propósito de Dios en las situaciones. Eso es así porque sus caminos son infinitamente más grandes que los nuestros.


Dios no destruyó al ejército egipcio cuando los israelitas estaban acorralados delante del mar Rojo. El Señor no sacó a Daniel del foso de los leones como nosotros habríamos hecho. Él tampoco apagó las llamas del horno de fuego donde echaron a Sadrac, Mesac y Abednego. En vez de hacer eso, Dios cumplió su propósito maravilloso abriendo el mar Rojo, protegiendo a Daniel en el foso y caminando con los 3 amigos dentro del horno.


Dios conoce el fin desde el comienzo

¡Cree solamente! Aunque no entiendas todo lo que acontece, confía que Dios es soberano. Él sabe lo que hace.

Ora entregando tu vida en las buenas manos de aquel que creó todo el universo. Él es el Dios de milagros y sabe lo que es mejor para ti.

Descansa en Dios. 

Las aguas revueltas, la fuerza de los leones y el fuego abrasador no son problemas para el Dios que los creó. Él tiene el control de todas las cosas y cuida de ti.