martes, 23 de agosto de 2022

Las bondades de Dios se renuevan cada mañana

El gran amor del Señor nunca se acaba, y su compasión jamás se agota. Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad!  Lamentaciones 3:22-23


¿Te has preguntado alguna vez qué sería de nosotros sin la misericordia de Dios? Con certeza nuestro rumbo sería la destrucción, la condenación eterna. El amor de Dios es la razón por la que no somos consumidos.


Cada mañana las misericordias del Señor se renuevan sobre nosotros. Y es precisamente gracias a su gran amor que estamos vivos hoy. Agradécele por este nuevo día y confía en la fidelidad de Dios.


La mejor forma de comenzar el día es con el corazón lleno de gratitud ante Dios. Cuando estimulamos nuestro corazón a alabar y a agradecer a Dios estamos reconociendo todo lo que el Señor ha hecho por nosotros.


El reconocimiento es una forma de alabar y la gratitud es una forma de ofrendar. Dios quiere relacionarse con nosotros y cada día es un buen día para hablar con él.


Comienza bien el día

Al despertar haz una oración agradeciendo a Dios por el tiempo de descanso y por la oportunidad de poderte levantar para comenzar un nuevo día.

Aprovecha el momento del café y del desayuno para hacer una lectura bíblica breve.

Comienza las tareas del día oyendo alguna alabanza como música ambiente y aprovecha para unirte a alabar.

martes, 16 de agosto de 2022

¡Vive con poder!

...pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». Por lo tanto, gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo.

-- 2 Corintios 12:9


Lo primero que nos viene a la mente cuando pensamos en una vida de poder es alguien fuerte, imperturbable, lleno de autoridad y de capacidades, ¿no es cierto? Sí, eso es lo que normalmente pensamos. Pero esa no es siempre la realidad. A veces solo logramos descubrir nuestra gran fuerza cuando estamos más frágiles. Es fascinante ver cómo la lógica de Dios parece confundir nuestra comprensión natural sobre la fuerza y el poder. Pero cuando somos débiles en nuestra propia fuerza es que somos fuertes con la fuerza que viene de Dios

En este versículo leemos la respuesta que Dios le dio a Pablo después de que él oró 3 veces pidiendo librarse de un gran sufrimiento. ¡La gracia de Dios basta! Y su poder se perfecciona en nosotros cuando somos débiles. La "espina clavada en la carne" de Pablo servía para activar su confianza total en el poder de Dios. Así también nosotros, cuando nos debilitamos debido a los sufrimientos de la vida, encontramos el poder mayor que proviene de Jesucristo. ¡Lograremos vivir con poder de verdad cuando nos apoyemos en la fuerza de Dios y no en nosotros mismos!


Vive con poder por la gracia de Dios

Si te sientes debilitado o quebrantado física o emocionalmente, reúne todas tus fuerzas para creer en Dios de todo corazón.

Ora y clama al Señor cuando pases por aflicciones. ¡Él te da gracia y poder para vencer!

El Espíritu Santo te da poder para vencer el pecado y autoridad para testificar acerca de Cristo (Hechos 1:8)

Aprovecha tus problemas para desarrollar una amistad más profunda con Dios.

Agradece por la gracia de Dios y por su presencia en tu vida. 

¡Él te fortalece!

viernes, 12 de agosto de 2022

Aprendiendo de las pruebas

📖 Lectura bíblica:

"Enséñame tú lo que yo no veo; si hice mal, no lo haré más." (Job 34:32)


Esto que estamos leyendo solo es una pequeña frase de todo el discurso que Eliú le presentó a Job. 

Sus palabras pretenden explicar el sufrimiento desde una persepctiva diferente. 

Es muy apropiado considerar detenidamente todo lo que este hombre dijo. Si quieres puedes leer desde el capítulo 32 hasta el 37 de Job. 

Recordemos que Job, de la noche a la mañana, sin una razón aparente sufrió las pruebas más terribles y dolorosas. 

Literalmente perdió todas las cosas. 

Repasemos brevemente:

Job era un hombre piadoso, temeroso de Dios, sin embargo esto no lo libró de la prueba y la aflicción. 

Primero se vió afectada su seguridad económica.

Luego perdió la satisfacción de ver a sus hijos crecer, y como si todo esto fuera poca cosa, le vino una sarna maligna y espantosa. 

Ni siquiera la salud pudo retener. ¿Qué más podía padecer? 

Bueno, algo más estaba por llegar, vino el rechazo de su mujer y luego que sus amigos ni siquiera lo pudieran conocer. Lo criticaron hasta más no poder. 

Volvamos a leer solamente las primeras palabras del versículo de esta mañana:

 "Enséñame tú lo que yo no veo" Job 34:32


Eliú acaba de señalar lo primero que debemos hacer cuando las cosas se complican y todo sale mal.

Debemos clamar a nuestro Padre Celestial con toda humildad reconociendo nuestra incapacidad para juzgar con claridad la realidad. Debemos volvernos al Señor y pedir su ayuda para no caer en la desesperación.

Dios es el único que entiende lo que estamos pasando y lo más apropiado es pedir que nos ayude y nos corrija si en algo nos hemos equivocado. 

El deseo sincero debe ser el de no volver a caer.

Job sabía que todo esto que estaba sufriendo no era por causa de algún pecado cometido en el pasado, pero probablemente había algo que Dios tenía que enseñarle. Había cosas que Job no entendía y las pruebas le ayudarían para alcanzar la verdadera sabiduría.

Eliú termina su discurso en el capítulo 37 con estas palabras tan acertadas, luego de decir que Dios es el Todopoderoso, agrega que "Él no estima a ninguno que cree en su propio corazón ser sabio." (Job 37:23-24) 

Permíteme terminar con esta recomendación:  

No seas sabio en tu propia opinión. 

Acude al Señor y pide su ayuda y su intervención. Él está haciendo su voluntad y eso lo mejor que te puede pasar. 

Que seas un fiel creyente no te librará de las pruebas en el presente. Las tormentas vienen para todos por igual. 

Para estar fuertes, lo que debemos hacer es mantenernos firmes sobre la Roca (Jesús).

Y aunque no entendamos muchas cosas, si queremos estar de pie sigamos confiando en Él.

Que tengas un buen día, Dios te bendiga!

jueves, 11 de agosto de 2022

Nº 080518 Pensamientos en cápsulas

¡Muy buenos días! ¡Qué bueno es decir estoy completo en todo no me falta nada de nada! ¿Quién podría decir eso, quien podría sentir eso? Quiero compartirte que el desafío de conocer a Jesucristo, nos da la posibilidad de llegar a sentir eso. Dice en colosenses 2  “9 Pues en Cristo habita toda la plenitud de Dios en un cuerpo humano. 10 De modo que ustedes también están completos mediante la unión con Cristo, quien es la cabeza de todo gobernante y toda autoridad.” Que gran desafío estar unidos totalmente a Cristo. Dios te dé un gran día para cumplir el objetivo de vivir en su dependencia, Dios te bendiga muchísimo en este día.