viernes, 12 de agosto de 2022

Aprendiendo de las pruebas

📖 Lectura bíblica:

"Enséñame tú lo que yo no veo; si hice mal, no lo haré más." (Job 34:32)


Esto que estamos leyendo solo es una pequeña frase de todo el discurso que Eliú le presentó a Job. 

Sus palabras pretenden explicar el sufrimiento desde una persepctiva diferente. 

Es muy apropiado considerar detenidamente todo lo que este hombre dijo. Si quieres puedes leer desde el capítulo 32 hasta el 37 de Job. 

Recordemos que Job, de la noche a la mañana, sin una razón aparente sufrió las pruebas más terribles y dolorosas. 

Literalmente perdió todas las cosas. 

Repasemos brevemente:

Job era un hombre piadoso, temeroso de Dios, sin embargo esto no lo libró de la prueba y la aflicción. 

Primero se vió afectada su seguridad económica.

Luego perdió la satisfacción de ver a sus hijos crecer, y como si todo esto fuera poca cosa, le vino una sarna maligna y espantosa. 

Ni siquiera la salud pudo retener. ¿Qué más podía padecer? 

Bueno, algo más estaba por llegar, vino el rechazo de su mujer y luego que sus amigos ni siquiera lo pudieran conocer. Lo criticaron hasta más no poder. 

Volvamos a leer solamente las primeras palabras del versículo de esta mañana:

 "Enséñame tú lo que yo no veo" Job 34:32


Eliú acaba de señalar lo primero que debemos hacer cuando las cosas se complican y todo sale mal.

Debemos clamar a nuestro Padre Celestial con toda humildad reconociendo nuestra incapacidad para juzgar con claridad la realidad. Debemos volvernos al Señor y pedir su ayuda para no caer en la desesperación.

Dios es el único que entiende lo que estamos pasando y lo más apropiado es pedir que nos ayude y nos corrija si en algo nos hemos equivocado. 

El deseo sincero debe ser el de no volver a caer.

Job sabía que todo esto que estaba sufriendo no era por causa de algún pecado cometido en el pasado, pero probablemente había algo que Dios tenía que enseñarle. Había cosas que Job no entendía y las pruebas le ayudarían para alcanzar la verdadera sabiduría.

Eliú termina su discurso en el capítulo 37 con estas palabras tan acertadas, luego de decir que Dios es el Todopoderoso, agrega que "Él no estima a ninguno que cree en su propio corazón ser sabio." (Job 37:23-24) 

Permíteme terminar con esta recomendación:  

No seas sabio en tu propia opinión. 

Acude al Señor y pide su ayuda y su intervención. Él está haciendo su voluntad y eso lo mejor que te puede pasar. 

Que seas un fiel creyente no te librará de las pruebas en el presente. Las tormentas vienen para todos por igual. 

Para estar fuertes, lo que debemos hacer es mantenernos firmes sobre la Roca (Jesús).

Y aunque no entendamos muchas cosas, si queremos estar de pie sigamos confiando en Él.

Que tengas un buen día, Dios te bendiga!

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