En esta oportunidad vamos a escuchar una advertencia que Dios nos dejó en 1 Timoteo 4:1.
"el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos
algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas
de demonios;"
Muchas veces y de
diversas maneras, Dios nos advirtió sobre personas e ideas que iban a llegar
para trastornar la verdad de la Biblia. Y hoy vamos a hablar específicamente de
las doctrinas, enseñanzas, ideas que llevan a la apostasía, a que la gente se
aleje del evangelio.
En primer lugar,
¿qué son estas doctrinas?
Bueno, son ideas,
conjeturas, de personas que conscientemente van en contra del evangelio. Y son
tan graves porque tocan el tema de la salvación. Evita que las personas
conozcan el verdadero evangelio, o provoca que se alejen de la fe.
El apóstol Pablo
escribió en reiteradas oportunidades sobre este problema. A los gálatas por
ejemplo les dice 1:6-9 "Estoy maravillado de que tan pronto se hayan alejado
del que los llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente.
7 No que haya otro, sino que hay algunos que los perturban y quieren pervertir
el evangelio de Cristo. 8 Pero si incluso nosotros, o un ángel del cielo, les
anunciara otro evangelio diferente del que les hemos anunciado, sea anatema. 9
Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno les predica un
evangelio diferente del que recibieron, sea anatema."
La Biblia deja en
claro que la iglesia tiene que estar unida, y ser un solo cuerpo. Pero hay algunas
excepciones, donde se nos dice “separate”, “no te juntes con estas personas”. No
importa quién sea, no importa si es un apóstol, o un ángel; si alguien enseña
un evangelio distinto, separate, no tengas comunión con esa persona o grupo de
personas. No son parte de la iglesia de Cristo.
De manera que no
se trata solamente de diferencias en interpretación, de la forma de hacer
reuniones, de errores o pecados en general. No, esto se trata de anular de
alguna forma el mensaje del evangelio.
Y para hablar en
términos médicos, veamos qué dice la Biblia sobre la clínica, sobre la forma de
presentación de esta enfermedad tan grave que ataca a la Iglesia.
2 Pedro 2:1-3
"habrá entre ustedes
falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun
negarán al Señor que los rescató, y por avaricia harán mercadería de ustedes
con palabras fingidas."
Notemos en primer
lugar que es algo que va a entrar encubiertamente. Que va a estar incubándose
en secreto dentro de la congregación. Porque sería fácil identificar a una
persona que entra a nuestra iglesia y se pone a decir que Jesús no resucitó.
Distinto es una persona que conocemos hace un tiempo, y que empieza a plantar
ideas contrarias a la sana doctrina. Y cuando estas herejías crezcan, van a
terminar, como decía Pedro, en una negación al Señor.
Y ¿qué otras
manifestaciones tienen estas personas?
Tito 1:16
"Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan,
siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra."
Si una persona habla sobre la importancia del casco cuando
se anda en moto, pero no lo usa cuando sale, podríamos pensar que no cree lo
que enseña. De la misma manera, quienes traen estas “doctrinas de demonios”,
dicen conocer a Dios, pero sus hechos no lo reflejan.
Tenemos que recordar que la fe sin obras, no tiene sentido.
Si realmente confío en algo, creo en algo, voy a actuar en consecuencia. Y si
no actúo en consecuencia, es porque estoy desconfiando.
Hay un comentarista que dice “tratan a Dios como si no fuera
Salvador, ni juez”. En otras palabras, puede que no reconozcan la necesidad de
un Salvador, porque no reconocen su propio pecado, o no le dan el peso que
corresponde. Y también puede ser que, centrándose en la misericordia de Dios,
ignoren y se olviden de que Él también es juez.
Y esta clase de personas, va por la vida hablando de Dios, y
diciendo ser creyentes, pero viven como si tuvieran un dios distinto, alguien
que no es su Señor y Salvador. Por eso Jesús decía “por sus frutos los van a
reconocer”.
Entonces, en
cuanto a la clínica: es una enfermedad insidiosa, que aparece de a poco,
escondida, no entra pateando la puerta de la iglesia. Es de personas que dicen
conocer a Dios, pero con sus acciones lo niegan. Y pervierten el mensaje del
evangelio para beneficio personal.
Ahora bien, eso de la clínica, de cómo se ven las personas
que traen esta enfermedad, este evangelio torcido. Y como en la medicina, me
parece bueno que mencionemos los factores de riesgo, las actitudes que llevan a
esta clase de comportamiento o que facilitan la entrada de estas personas a
nuestra iglesia. Vamos a mencionar 3.
Leamos el hermoso pasaje de 2 Timoteo 4:3-4
"Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina,
sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus
propias concupiscencias, 4 y apartarán de la verdad el oído y
se volverán a las fábulas."
Me encanta porque en muy pocas palabras, nos dice todo lo
que tenemos que saber.
El primer factor
de riesgo, es el de no soportar, el de no perseverar en la correcta enseñanza, en
la sana doctrina. El segundo, es el de buscar a quienes digan lo que yo tengo
ganas de escuchar. Lo que me es conveniente, atractivo, novedoso quizás. Y
finalmente, dejar la verdad de Dios, y reemplazarla por cuentos, por ideas y
religiones humanas.
2 Corintios 11:3
"Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo."
Es interesante como terminamos siempre en el mismo punto,
en ese pecado original. Esta fórmula de plantar la duda, mezclar mentira con
verdad, apelar al orgullo; que es lo que hizo la serpiente.
Esta promesa de
“serán como Dios”, sigue estando presente todos los días. Porque cada vez que
ponemos en duda las palabras de nuestro Señor, o que las cambiamos para que
sean más agradables o convenientes, hacemos eso mismo; estamos tomando el lugar
de Dios, porque queremos ser Dios.
Y creo que por
eso también Dios nos puso en una congregación, para que juntos podamos
ayudarnos y corregirnos mutuamente. Aunque, en definitiva, yo soy responsable
de obedecer o no al Señor.
Así que, como
factores de riesgo, pondría estos tres: Poner mi deseo por encima de la ley de
Dios, aceptar malos maestros, y el mayor de todos, permitir el orgullo. Aunque
si hay que nombrar un solo factor, el orgullo siempre se lleva el primer lugar.
TTO:
Ahora bien,
supongamos que esto pasa, que una persona (de manera encubierta, de a poco, que
no tiene buenos frutos) comienza a enseñar una doctrina diferente y errónea en
nuestra congregación. ¿Qué se hace?
Y miren, entiendo
que no todos podemos ser maestros de la Biblia. Pero sí se nos manda juzgar lo
que se enseña. Cuando llegaba un supuesto profeta a la iglesia, y empezaba a
profetizar, no se aceptaba inmediatamente. Sino que todos los hombres de la
congregación debían juzgar lo que decía, para ver si estaba de acuerdo con la
escritura. Y algunos historiadores bíblicos añaden que se hacían preguntas
sobre la vida de ese profeta; de su carácter, de cómo se desenvolvía. En
definitiva, se juzgaba la palabra y se juzgaban los frutos de esa persona.
Ahora bien,
supongamos que una persona tiene diferencias de opinión en cuestiones que no
son fundamentales, o sea, que el evangelio sigue siendo el mismo, pero quizás
piensa diferente sobre algunas prácticas específicas de la congregación, por
ejemplo, cada cuánto tiene que hacerse la cena; o interpreta algún pasaje de
forma distinta al resto, como puede pasar con la elección de los creyentes.
Tito 3:9-11
"Evita las cuestiones necias, y genealogías, y
contenciones, y discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho. 10 Al
hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, 11 sabiendo
que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio."
Entonces, si esta
persona empieza a dividir la congregación, si empieza a buscar aliados, a armar
grupos, a desafiar el orden que Dios estableció para su iglesia con los
ancianos. Lo primero es la amonestación, y si persiste, los ancianos deberían
sacarlo del círculo.
Ahora bien,
diferente es el caso del que trae una “doctrina de demonios”, un mensaje que
tuerza o niegue el mensaje del evangelio. Recordemos que es una doctrina
íntimamente ligada a la apostasía.
1 Corintios 11:4,
"si viene alguno predicando a otro Jesús que el que les
hemos predicado, o si reciben otro espíritu que el que recibieron, u otro
evangelio que el que aceptaron."
O sea, otro Jesús, otro espíritu, otro evangelio; y seguimos
en el v13.
"estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se
disfrazan como apóstoles de Cristo. 14 Y no es maravilla,
porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. 15 Así
que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de
justicia; cuyo fin será conforme a sus obras."
Notemos la diferencia en el tono y en la gravedad con la que
se escribe. Ya no es una cuestión de diferencias salvables, de ideas que puedan
convivir. No. Cualquier persona que enseñe otro Jesús, que tenga otro espíritu,
que traiga otro evangelio, no tiene parte ni lugar en la iglesia de nuestro
Señor. Es anatema, tiene que ser cortado si está adentro, y no tiene que ser
bienvenido si está afuera.
Quiero igual que recordemos nuestro llamado. Predicarles el
evangelio a todos. Estas personas también necesitan salvación. Y quizás Dios en
su misericordia, los salve. Pero dentro de la iglesia, trayendo un evangelio
torcido, no pueden estar.
Entonces, en cuestiones pequeñas, es un problema el que
causa divisiones. Pero el que cambie el evangelio, siempre es un problema, y no
es parte de la iglesia de Cristo.
Finalmente, la parte de profilaxis. ¿Cómo hago para prevenir
esto? Toda la carta de Judas es un prospecto, un manual sobre cómo tratar este
tema, y haríamos bien en estudiarla y tenerla presente. Pero quedémonos hoy con
los últimos versículos.
20 "Pero ustedes, amados, edificándose sobre su
santísima fe,"
(Esto es, en el conocimiento del evangelio, la persona y
obra de Jesús. Esa verdad que ninguna persona, ni ángel pueden cambiar.)
"orando en el Espíritu Santo,"
(la oración es algo que solemos descuidar, pero es vital
para nuestra salud espiritual y la de nuestra iglesia)
21 "consérvense en el amor de Dios,"
(¿Cómo hago eso? Si decimos que le amamos, tenemos que
andar como él anduvo. Obediencia, temor de Dios).
"esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo
para vida eterna."
(En otras palabras, no mirando las cosas de esta vida,
sino esperando su venida en gloria)
22 "A
algunos que dudan, convénzanlos. 23 A otros sálvenlos,
arrebatándolos del fuego; y de otros tengan misericordia con temor,
aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne."
Y, por último,
esperanza. Porque no estamos solos en esta tarea tan difícil.
"Y a aquel que es poderoso para guardarlos sin caída, y presentarlos sin mancha delante de su gloria con gran alegría, 25 al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén."
Michael Beitze
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