martes, 2 de mayo de 2023

Doctrina de demonios.

 En esta oportunidad vamos a escuchar una advertencia que Dios nos dejó en 1 Timoteo 4:1.

"el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios;"

Muchas veces y de diversas maneras, Dios nos advirtió sobre personas e ideas que iban a llegar para trastornar la verdad de la Biblia. Y hoy vamos a hablar específicamente de las doctrinas, enseñanzas, ideas que llevan a la apostasía, a que la gente se aleje del evangelio.

En primer lugar, ¿qué son estas doctrinas?

Bueno, son ideas, conjeturas, de personas que conscientemente van en contra del evangelio. Y son tan graves porque tocan el tema de la salvación. Evita que las personas conozcan el verdadero evangelio, o provoca que se alejen de la fe.  

El apóstol Pablo escribió en reiteradas oportunidades sobre este problema. A los gálatas por ejemplo les dice 1:6-9 "Estoy maravillado de que tan pronto se hayan alejado del que los llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. 7 No que haya otro, sino que hay algunos que los perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. 8 Pero si incluso nosotros, o un ángel del cielo, les anunciara otro evangelio diferente del que les hemos anunciado, sea anatema. 9 Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno les predica un evangelio diferente del que recibieron, sea anatema."

La Biblia deja en claro que la iglesia tiene que estar unida, y ser un solo cuerpo. Pero hay algunas excepciones, donde se nos dice “separate”, “no te juntes con estas personas”. No importa quién sea, no importa si es un apóstol, o un ángel; si alguien enseña un evangelio distinto, separate, no tengas comunión con esa persona o grupo de personas. No son parte de la iglesia de Cristo.

De manera que no se trata solamente de diferencias en interpretación, de la forma de hacer reuniones, de errores o pecados en general. No, esto se trata de anular de alguna forma el mensaje del evangelio.

Y para hablar en términos médicos, veamos qué dice la Biblia sobre la clínica, sobre la forma de presentación de esta enfermedad tan grave que ataca a la Iglesia.

 

2 Pedro 2:1-3

"habrá entre ustedes falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, y por avaricia harán mercadería de ustedes con palabras fingidas."

Notemos en primer lugar que es algo que va a entrar encubiertamente. Que va a estar incubándose en secreto dentro de la congregación. Porque sería fácil identificar a una persona que entra a nuestra iglesia y se pone a decir que Jesús no resucitó. Distinto es una persona que conocemos hace un tiempo, y que empieza a plantar ideas contrarias a la sana doctrina. Y cuando estas herejías crezcan, van a terminar, como decía Pedro, en una negación al Señor.

Y ¿qué otras manifestaciones tienen estas personas?

Tito 1:16

"Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra."

Si una persona habla sobre la importancia del casco cuando se anda en moto, pero no lo usa cuando sale, podríamos pensar que no cree lo que enseña. De la misma manera, quienes traen estas “doctrinas de demonios”, dicen conocer a Dios, pero sus hechos no lo reflejan.

Tenemos que recordar que la fe sin obras, no tiene sentido. Si realmente confío en algo, creo en algo, voy a actuar en consecuencia. Y si no actúo en consecuencia, es porque estoy desconfiando.

Hay un comentarista que dice “tratan a Dios como si no fuera Salvador, ni juez”. En otras palabras, puede que no reconozcan la necesidad de un Salvador, porque no reconocen su propio pecado, o no le dan el peso que corresponde. Y también puede ser que, centrándose en la misericordia de Dios, ignoren y se olviden de que Él también es juez.

Y esta clase de personas, va por la vida hablando de Dios, y diciendo ser creyentes, pero viven como si tuvieran un dios distinto, alguien que no es su Señor y Salvador. Por eso Jesús decía “por sus frutos los van a reconocer”.

Entonces, en cuanto a la clínica: es una enfermedad insidiosa, que aparece de a poco, escondida, no entra pateando la puerta de la iglesia. Es de personas que dicen conocer a Dios, pero con sus acciones lo niegan. Y pervierten el mensaje del evangelio para beneficio personal.

 

Ahora bien, eso de la clínica, de cómo se ven las personas que traen esta enfermedad, este evangelio torcido. Y como en la medicina, me parece bueno que mencionemos los factores de riesgo, las actitudes que llevan a esta clase de comportamiento o que facilitan la entrada de estas personas a nuestra iglesia. Vamos a mencionar 3.

Leamos el hermoso pasaje de 2 Timoteo 4:3-4

"Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas."

Me encanta porque en muy pocas palabras, nos dice todo lo que tenemos que saber.

El primer factor de riesgo, es el de no soportar, el de no perseverar en la correcta enseñanza, en la sana doctrina. El segundo, es el de buscar a quienes digan lo que yo tengo ganas de escuchar. Lo que me es conveniente, atractivo, novedoso quizás. Y finalmente, dejar la verdad de Dios, y reemplazarla por cuentos, por ideas y religiones humanas.

 Y claro, es fácil pensar que esto no puede pasarme. Pero tenemos que recordar que nuestra naturaleza caída va a pelear siempre contra las enseñanzas de Dios. Porque son contrarias a nuestra forma de ser, nos cuesta aceptarlas, nos es difícil mantenernos fieles.

2 Corintios 11:3

"Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo."

Es interesante como terminamos siempre en el mismo punto, en ese pecado original. Esta fórmula de plantar la duda, mezclar mentira con verdad, apelar al orgullo; que es lo que hizo la serpiente.

Esta promesa de “serán como Dios”, sigue estando presente todos los días. Porque cada vez que ponemos en duda las palabras de nuestro Señor, o que las cambiamos para que sean más agradables o convenientes, hacemos eso mismo; estamos tomando el lugar de Dios, porque queremos ser Dios.

 

Y creo que por eso también Dios nos puso en una congregación, para que juntos podamos ayudarnos y corregirnos mutuamente. Aunque, en definitiva, yo soy responsable de obedecer o no al Señor.

 

Así que, como factores de riesgo, pondría estos tres: Poner mi deseo por encima de la ley de Dios, aceptar malos maestros, y el mayor de todos, permitir el orgullo. Aunque si hay que nombrar un solo factor, el orgullo siempre se lleva el primer lugar.

 

TTO:

Ahora bien, supongamos que esto pasa, que una persona (de manera encubierta, de a poco, que no tiene buenos frutos) comienza a enseñar una doctrina diferente y errónea en nuestra congregación. ¿Qué se hace?

Y miren, entiendo que no todos podemos ser maestros de la Biblia. Pero sí se nos manda juzgar lo que se enseña. Cuando llegaba un supuesto profeta a la iglesia, y empezaba a profetizar, no se aceptaba inmediatamente. Sino que todos los hombres de la congregación debían juzgar lo que decía, para ver si estaba de acuerdo con la escritura. Y algunos historiadores bíblicos añaden que se hacían preguntas sobre la vida de ese profeta; de su carácter, de cómo se desenvolvía. En definitiva, se juzgaba la palabra y se juzgaban los frutos de esa persona.

Ahora bien, supongamos que una persona tiene diferencias de opinión en cuestiones que no son fundamentales, o sea, que el evangelio sigue siendo el mismo, pero quizás piensa diferente sobre algunas prácticas específicas de la congregación, por ejemplo, cada cuánto tiene que hacerse la cena; o interpreta algún pasaje de forma distinta al resto, como puede pasar con la elección de los creyentes.

Tito 3:9-11

"Evita las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho. 10 Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, 11 sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio."

Entonces, si esta persona empieza a dividir la congregación, si empieza a buscar aliados, a armar grupos, a desafiar el orden que Dios estableció para su iglesia con los ancianos. Lo primero es la amonestación, y si persiste, los ancianos deberían sacarlo del círculo.

Ahora bien, diferente es el caso del que trae una “doctrina de demonios”, un mensaje que tuerza o niegue el mensaje del evangelio. Recordemos que es una doctrina íntimamente ligada a la apostasía.

1 Corintios 11:4,

"si viene alguno predicando a otro Jesús que el que les hemos predicado, o si reciben otro espíritu que el que recibieron, u otro evangelio que el que aceptaron."

O sea, otro Jesús, otro espíritu, otro evangelio; y seguimos en el v13.

"estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. 14 Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. 15 Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras."

Notemos la diferencia en el tono y en la gravedad con la que se escribe. Ya no es una cuestión de diferencias salvables, de ideas que puedan convivir. No. Cualquier persona que enseñe otro Jesús, que tenga otro espíritu, que traiga otro evangelio, no tiene parte ni lugar en la iglesia de nuestro Señor. Es anatema, tiene que ser cortado si está adentro, y no tiene que ser bienvenido si está afuera.

Quiero igual que recordemos nuestro llamado. Predicarles el evangelio a todos. Estas personas también necesitan salvación. Y quizás Dios en su misericordia, los salve. Pero dentro de la iglesia, trayendo un evangelio torcido, no pueden estar.

Entonces, en cuestiones pequeñas, es un problema el que causa divisiones. Pero el que cambie el evangelio, siempre es un problema, y no es parte de la iglesia de Cristo.

 

Finalmente, la parte de profilaxis. ¿Cómo hago para prevenir esto? Toda la carta de Judas es un prospecto, un manual sobre cómo tratar este tema, y haríamos bien en estudiarla y tenerla presente. Pero quedémonos hoy con los últimos versículos.

20 "Pero ustedes, amados, edificándose sobre su santísima fe,"

(Esto es, en el conocimiento del evangelio, la persona y obra de Jesús. Esa verdad que ninguna persona, ni ángel pueden cambiar.)  

"orando en el Espíritu Santo,"

(la oración es algo que solemos descuidar, pero es vital para nuestra salud espiritual y la de nuestra iglesia)

21 "consérvense en el amor de Dios,"

(¿Cómo hago eso? Si decimos que le amamos, tenemos que andar como él anduvo. Obediencia, temor de Dios).

"esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna."

(En otras palabras, no mirando las cosas de esta vida, sino esperando su venida en gloria)

 

 22 "A algunos que dudan, convénzanlos. 23 A otros sálvenlos, arrebatándolos del fuego; y de otros tengan misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne."

 

Y, por último, esperanza. Porque no estamos solos en esta tarea tan difícil.

"Y a aquel que es poderoso para guardarlos sin caída, y presentarlos sin mancha delante de su gloria con gran alegría, 25 al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén."

Michael Beitze

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